Nuestra historia
Todo empezó con La Judería de Vejer, un pequeño restaurante en el corazón del pueblo que se convirtió en punto de encuentro de vecinos y viajeros. Con los años, el proyecto creció: La Taberna, La Vinográfica, y finalmente, el sueño de crear un lugar donde dormir rodeado de la misma filosofía.
Así nació Hospedería Manzanilla: siete habitaciones únicas en un edificio histórico restaurado con mimo, donde cada espacio lleva el nombre de un vino de nuestra tierra. Un homenaje a la cultura vinícola de Cádiz y a la arquitectura tradicional andaluza.
Hoy, La Judería de Vejer es mucho más que restaurantes y alojamientos. Es una forma de entender la vida: ritmo pausado, producto local, diseño consciente y, sobre todo, personas que cuidan de personas.